INGREDIENTES: (para 4 personas)
150 gr. de harina.
1 dl. de agua templada.
1 cucharada de aceite de oliva virgen.
10 gr. de levadura de panadería.
Una pizca de sal.
6 cucharadas de tomate frito.
8 ramilletes de brócoli.
50 gr. de cebolla.
100 gr. de queso para fundir especial de pizzas.
PREPARACIÓN:
Para elaborar la masa de pizza:
Mezclamos la sal con la harina, y por otra parte, disolvemos la levadura en el agua templada con las dos cucharadas de aceite de oliva virgen. A continuación, en un recipiente tipo ensaladera o en un bol grande, añadimos la harina y poco a poco el agua templada hasta formar una masa consistente y elástica que no se pegue.
Una vez formada la masa, le damos forma de “bola” y la dejamos reposar tapada con un trapo húmedo hasta que duplique su tamaño. Amasamos de nuevo la bola y la vamos extendiendo poco a poco, dándole forma de plato grande de aproximadamente un centímetro de grosor. La colocamos sobre una base metálica untada de aceite para que no se pegue y la horneamos durante 10 minutos a 200º C.
Una vez cocinada ligeramente la masa de pizza, la sacamos del horno. Colocamos una base de tomate frito sobre ella. Añadimos la cebolla cortada diminuta y los ramilletes de brócoli. Decoramos la pizza con queso rayado y la cocinamos durante 15 minutos en el horno precalentado a 200º C.
150 gr. de harina.
1 dl. de agua templada.
1 cucharada de aceite de oliva virgen.
10 gr. de levadura de panadería.
Una pizca de sal.
6 cucharadas de tomate frito.
8 ramilletes de brócoli.
50 gr. de cebolla.
100 gr. de queso para fundir especial de pizzas.
PREPARACIÓN:
Para elaborar la masa de pizza:
Mezclamos la sal con la harina, y por otra parte, disolvemos la levadura en el agua templada con las dos cucharadas de aceite de oliva virgen. A continuación, en un recipiente tipo ensaladera o en un bol grande, añadimos la harina y poco a poco el agua templada hasta formar una masa consistente y elástica que no se pegue.
Una vez formada la masa, le damos forma de “bola” y la dejamos reposar tapada con un trapo húmedo hasta que duplique su tamaño. Amasamos de nuevo la bola y la vamos extendiendo poco a poco, dándole forma de plato grande de aproximadamente un centímetro de grosor. La colocamos sobre una base metálica untada de aceite para que no se pegue y la horneamos durante 10 minutos a 200º C.
Una vez cocinada ligeramente la masa de pizza, la sacamos del horno. Colocamos una base de tomate frito sobre ella. Añadimos la cebolla cortada diminuta y los ramilletes de brócoli. Decoramos la pizza con queso rayado y la cocinamos durante 15 minutos en el horno precalentado a 200º C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario