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miércoles, 19 de agosto de 2009

Los pepinos.

Los pepinos.

El origen del pepino se sitúa en la India en donde se cultiva desde hace más de 3.000 años. Como alimento llegó con el tiempo a Egipto y a Grecia y Roma. Griegos y romanos lo emplearon como hortaliza y con fines terapéuticos, y lo introdujeron en el resto de Europa. En la actualidad, el pepino ocupa el cuarto puesto en la producción mundial de hortalizas, detrás del tomate, la col y la cebolla.

Su mejor época. Es una hortaliza de verano, aunque en la actualidad se puede comprar durante todo el año.

Cómo elegirlo y conservarlo.

Elegir aquellos ejemplares con la piel de color verde oscuro, sin manchas amarillentas ni defectos. Rechazar los ejemplares de tamaño grande porque suelen tener un sabor más amargo, una textura más blanda y muchas semillas duras.

Pueden conservarse en el frigorífico durante un periodo de tres a cinco días. Una vez que han sido cortados, hay que envolverlos con plástico transparente porque los pepinos captan con facilidad los olores.

Beneficios para la salud.

- Exceso de peso: Contiene mucha agua y pocos hidratos de carbono, lo que lo convierte en un alimento idóneo para dietas hipocalóricas.

- Potente depurativo y diurético: Los pepinos son ricos en potasio y pobres en sodio, lo que les confiere una acción diurética que favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo. Son beneficiosos en caso de hipertensión y gota, cálculos renales, o retención de líquidos. Si están encurtidos pierden estas propiedades diuréticas.

- De fácil digestión: El pepino es un alimento que, por lo general, se digiere con facilidad cuando se usa al natural, sin sal ni vinagre. Sin embargo, algunas personas no lo toleran y, les repite durante horas. Esto se debe a la presencia de sustancias amargas en la piel que pueden provocar la irritación de la pared intestinal en personas sensibles.

- Regula la función intestinal: Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. Contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en las personas que tienen diabetes.

- Diabetes y artritis: El beta-sitosterol presente en el pepino le confiere una acción antiinflamatoria e hipoglucemiante. Por ello es adecuado para personas con artritis reumatoide y diabetes, así como en caso de aumento de tamaño benigno de próstata.

- Cuidado externo de la piel: Por su riqueza en agua, vitamina E y aceites naturales, constituye uno de los mejores remedios para el cuidado externo de la piel. Aplicado externamente la suaviza y rehidrata devolviéndole toda la frescura y textura.

Cómo prepararlo.

El pepino se consume sobre todo crudo en ensalada y resulta muy refrescante. Lo más adecuado es consumir el pepino crudo y al natural, aunque también puede acompañarse de limón o yogur, pero sin sal o con muy poca cantidad para no reducir su acción depurativa y diurética.

Los ejemplares jóvenes pueden consumirse con piel para mantener todo su contenido en fibra y vitaminas, sin embargo, es aconsejable pelarlos para facilitar su digestión.

El pepino admite otras preparaciones culinarias; por ejemplo, se puede servir gratinado con una salsa bechamel o relleno con carne o marisco.

Así mismo se pueden consumir encurtidos en vinagreta, a modo de aperitivo o también como ingrediente de diferentes ensaladas.

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