La coliflor.La coliflor que es fresca y está en buen estado debe tener un blanco intenso y limpio, y al separar las hojas, los ramilletes deben estar apretados.
Aporta mucha fibra, pero suele producir flatulencia. Para evitarlo, hay que hervirla con la cazuela destapada.
Existen muchos trucos para evitar que huela mal al cocerla. Por ejemplo, poner una miga de pan remojada en vinagre, un chorro de leche o añadir unos cominos.
Para cocerla correctamente deben ponerse los troncos hacia abajo en la cazuela, ya que tardan más que la parte superior en cocerse. Hay que cocerla el tiempo justo, si se pasa, pierde mucho sabor y al comerla resulta demasiado blanda.

Además de cocida, pero además puede prepararse “rebozada”, aunque de uso menos frecuente está exquisita. Previamente hay que escaldarla y enfriarla en agua. Una vez escurrida, se separan los ramilletes de la flor, re rebozan en huevo y harina y se pasan por la satén con aceite muy caliente. No hervirla demasiado para que no esté demasiado blanda, de lo contrario se nos romperá al rebozarla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario