Descongele bien sus alimentos.
Si la descongelación no se hace de forma correcta, puede poner en peligro la calidad y la seguridad de los alimentos. Hay distintos métodos, pero todos tienen pros y contras. Si tiene que descongelar un alimento, puede hacerlo:
- A temperatura ambiente. Este sistema no es muy aconsejable por el peligro de contaminación de los alimentos. Además, los productos muy grandes siguen congelados en el interior, cuando en el exterior ya se ha derretido el hielo. La superficie se altera y, antes de que el alimento se haya descongelado completamente, cambia el color y el sabor.
- En el frigorífico. El tiempo de descongelación es mayor, alrededor del doble, que a temperatura ambiente, pero el proceso se desarrolla de manera uniforme y sin alteraciones en la superficie. Desde el punto de vista higiénico, también es más seguro.
- En agua fría. Se deja el producto bajo un chorro de agua fría. Éste es un método rápido, pero debe utilizarse sólo si se han envasado los congelados en un recipiente hermético, ya que con el agua se corre el riesgo de eliminar nutrientes, además de estropear la textura del alimento.
- En el horno microondas. Es un sistema rápido y seguro desde el punto de vista higiénico y garantiza una descongelación óptima, aunque es necesario calcular con precisión el tiempo, para evitar cocer el alimento.
Si lo que quiere es descongelar un plato preparado para consumirlo directamente, sepa que el microondas es actualmente uno de los medios más empleados por su comodidad. Sin embargo, no se puede decir que sea el más adecuado, ya que realmente no llega a calentar el centro del alimento, que con frecuencia se queda frío.
Si hace uso de él, ponga el microondas a máxima potencia durante un minuto, a continuación saque el recipiente y con un cubierto limpio mueva la comida: así repartirá el calor. En el caso de alimentos sólidos, como un pedazo de carne, es conveniente partirlo en trozos más pequeños, para que la difusión del calor sea mayor. Acto seguido, vuelva a calentar el alimento hasta que el calor llegue a todas las zonas.
- En la olla a presión. El tiempo es menor pero, considerando que los productos congelados necesitan una cocción inferior, calcular el tiempo exacto resulta difícil. La olla es un recurso adecuado para descongelar platos preparados: quite el envase, añada medio vaso de agua o caldo y cueza durante 10 o 15 minutos. Puede utilizarse también para los alimentos envasados en bolsas resistentes a la cocción: introduzca el preparado, todavía envasado, en un litro y medio o dos de agua y deje cocer entre 8 y 12 minutos.
Si la descongelación no se hace de forma correcta, puede poner en peligro la calidad y la seguridad de los alimentos. Hay distintos métodos, pero todos tienen pros y contras. Si tiene que descongelar un alimento, puede hacerlo:
- A temperatura ambiente. Este sistema no es muy aconsejable por el peligro de contaminación de los alimentos. Además, los productos muy grandes siguen congelados en el interior, cuando en el exterior ya se ha derretido el hielo. La superficie se altera y, antes de que el alimento se haya descongelado completamente, cambia el color y el sabor.
- En el frigorífico. El tiempo de descongelación es mayor, alrededor del doble, que a temperatura ambiente, pero el proceso se desarrolla de manera uniforme y sin alteraciones en la superficie. Desde el punto de vista higiénico, también es más seguro.
- En agua fría. Se deja el producto bajo un chorro de agua fría. Éste es un método rápido, pero debe utilizarse sólo si se han envasado los congelados en un recipiente hermético, ya que con el agua se corre el riesgo de eliminar nutrientes, además de estropear la textura del alimento.
- En el horno microondas. Es un sistema rápido y seguro desde el punto de vista higiénico y garantiza una descongelación óptima, aunque es necesario calcular con precisión el tiempo, para evitar cocer el alimento.
Si lo que quiere es descongelar un plato preparado para consumirlo directamente, sepa que el microondas es actualmente uno de los medios más empleados por su comodidad. Sin embargo, no se puede decir que sea el más adecuado, ya que realmente no llega a calentar el centro del alimento, que con frecuencia se queda frío.
Si hace uso de él, ponga el microondas a máxima potencia durante un minuto, a continuación saque el recipiente y con un cubierto limpio mueva la comida: así repartirá el calor. En el caso de alimentos sólidos, como un pedazo de carne, es conveniente partirlo en trozos más pequeños, para que la difusión del calor sea mayor. Acto seguido, vuelva a calentar el alimento hasta que el calor llegue a todas las zonas.
- En la olla a presión. El tiempo es menor pero, considerando que los productos congelados necesitan una cocción inferior, calcular el tiempo exacto resulta difícil. La olla es un recurso adecuado para descongelar platos preparados: quite el envase, añada medio vaso de agua o caldo y cueza durante 10 o 15 minutos. Puede utilizarse también para los alimentos envasados en bolsas resistentes a la cocción: introduzca el preparado, todavía envasado, en un litro y medio o dos de agua y deje cocer entre 8 y 12 minutos.
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