INGREDIENTES:
2 vasos de aceite de oliva virgen
La piel de un limón
Una cucharadita de anís verde (matalauva),
500 grs. de harina
Un vaso de vino de Jerez
Sal
Levadura en polvo
250 grs. de miel de la Sierra
Medio vaso de agua
Azúcar molida
PREPARACIÓN:
Poner un vaso de aceite en una sartén y freír la matalauva y la cáscara del limón. Apartar, colar el aceite y reservarlo, tirando la cáscara y la matalauva. Aparte, amasar la harina con el aceite reservado, y templado, un poco de levadura, el vino, y una pizca de sal. Unir bien hasta conseguir una pasta consistente, agregando o reduciendo harina. Tapar y dejar reposar la bola de masa durante una hora. Poner la masa en una mesa plana y pasarle un rodillo para aplanarla y dejarla fina de espesor. Cortar a cuadrados con un cuchillo, y doblar hacia arriba uniendo dos puntas enfrentadas. En una sartén con el resto del aceite, freír los pestiños, apartándolos al dorar, bien escurridos. En otra sartén grande, calentar la miel rebajada con un poco de agua, y cuando empiece a hervir ir echando los pestiños fritos, dejándolos empapar (enmelar). Dejarlos enfriar y espolvorearlos con azúcar fina o bolitas de anís para decorar.
2 vasos de aceite de oliva virgen
La piel de un limón
Una cucharadita de anís verde (matalauva),
500 grs. de harina
Un vaso de vino de Jerez
Sal
Levadura en polvo
250 grs. de miel de la Sierra
Medio vaso de agua
Azúcar molida
PREPARACIÓN:
Poner un vaso de aceite en una sartén y freír la matalauva y la cáscara del limón. Apartar, colar el aceite y reservarlo, tirando la cáscara y la matalauva. Aparte, amasar la harina con el aceite reservado, y templado, un poco de levadura, el vino, y una pizca de sal. Unir bien hasta conseguir una pasta consistente, agregando o reduciendo harina. Tapar y dejar reposar la bola de masa durante una hora. Poner la masa en una mesa plana y pasarle un rodillo para aplanarla y dejarla fina de espesor. Cortar a cuadrados con un cuchillo, y doblar hacia arriba uniendo dos puntas enfrentadas. En una sartén con el resto del aceite, freír los pestiños, apartándolos al dorar, bien escurridos. En otra sartén grande, calentar la miel rebajada con un poco de agua, y cuando empiece a hervir ir echando los pestiños fritos, dejándolos empapar (enmelar). Dejarlos enfriar y espolvorearlos con azúcar fina o bolitas de anís para decorar.